Filtración

Filtración acuario de agua dulce

El sistema de filtración de agua para un acuario de agua dulce es esencial para mantener un ambiente saludable y estable para los peces y otros organismos vivos. Un sistema de filtración adecuado ayuda a eliminar los desechos, controlar los niveles de sustancias químicas y proporcionar un entorno en el que los organismos puedan prosperar.

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La filtración acuario de agua dulce es un proceso importante para mantener la calidad del agua y la salud de los peces. Hay tres tipos principales de filtración en los acuarios: filtración mecánica, filtración biológica y filtración química.

La filtración mecánica se encarga de retener las partículas en suspensión, como los desechos orgánicos, mientras que la filtración biológica se encarga de degradar la materia orgánica a través de bacterias.

La filtración química se utiliza en caso de necesidad temporal de un filtro químico, como el carbón activado para eliminar residuos de medicamentos o la turba para cambiar la naturaleza del agua y/o su pH.

El papel del filtro es limpiar el agua de partículas en suspensión y degradar rápidamente cualquier materia orgánica.

Los filtros se basan en dos grandes principios: retener las partículas en suspensión (filtración mecánica) y degradar la materia orgánica a través de bacterias (filtración biológica) . Los materiales de filtración también son fundamentales para la calidad de la filtración. Es importante leer el manual del filtro que desea utilizar, ya que indica precisamente la naturaleza (y el orden) de los materiales de filtración .Espero que esto te haya ayudado a entender mejor la filtración de un acuario de agua dulce.

Ciclo del nitrógeno: Comprende y gestiona el ciclo del nitrógeno en el acuario. Asegúrate de que las bacterias beneficiosas estén presentes para descomponer el amoníaco en nitritos y luego en nitratos, que son menos tóxicos.

Cambios de agua: Realiza cambios parciales de agua regularmente para eliminar nitratos, detritos y otros contaminantes. Un cambio de agua del 10-20% cada dos semanas es una buena práctica general.